UNA JUVENTUD QUE NO CALLA ANTE LA CRISIS

por | Oct 21, 2025

El miércoles 15 de octubre, cientos de ciudadanos cusqueños salieron a las calles como parte de las movilizaciones convocadas por la Generación Z y Trabajadores contra la Dictadura, en el marco de las protestas que se desarrollaron simultáneamente en distintas regiones del país.

En Cusco, la movilización partió desde la puerta número 4 de la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco (UNSAAC), mientras que otros colectivos se concentraron en la plaza Túpac Amaru. Desde ambos puntos, más de 600 personas se desplazaron hacia el Poder Judicial y la Plaza Mayor del Cusco, recorriendo zonas emblemáticas como el mercado de Wanchaq, la avenida El Sol y el mercado San Pedro.
Las principales demandas expresadas durante la jornada estuvieron dirigidas contra el Gobierno y el Congreso de la República. Los manifestantes denunciaron la inacción del Estado frente al incremento de la criminalidad, derogación de las leyes pro crimen organizado, los casos de nepotismo y corrupción, así como la falta de oportunidades laborales para jóvenes.

Los mensajes de los carteles y pancartas reflejaron un rechazo generalizado hacia el presidente José Jerí Oré, quien asumió la presidencia tras haber sido titular del Congreso en representación de la bancada de Somos Perú. Su ascenso al poder fue como suplente del expresidente Martín Vizcarra, tras obtener tan solo 11,600 votos, ha sido cuestionado por amplios sectores de la ciudadanía que consideran que su gobierno carece de legitimidad y conexión con las demandas sociales. Además de haber tenido una denuncia de violación sexual.

La movilización en Cusco tuvo una fuerte presencia juvenil. Diversos colectivos, organizaciones feministas, agrupaciones universitarias y organizaciones sociales participaron de manera activa. “La marcha en Cusco fue una iniciativa de jóvenes que son parte de la generación Z, jóvenes autoconvocados y organizaciones como la Asamblea Regional de Jóvenes y la Federación Universitaria del Cusco”, señaló Leonela Labra, exdirigente estudiantil.
El protagonismo de la juventud fue uno de los aspectos más destacados de la jornada. Los jóvenes manifestantes expresaron su descontento ante las acciones del congreso, la corrupción y la falta de políticas públicas que realmente respondan a las necesidades de la población.
La generación Z, integrada por personas nacidas entre finales de los años noventa y comienzos del 2010, se caracteriza por su alto nivel de conectividad y por ser parte de una ciudadanía más informada, crítica y activa en los espacios digitales. Su participación en estas movilizaciones demuestra una creciente conciencia política y una disposición a incidir en los asuntos públicos.
En Cusco, las protestas transcurrieron de forma pacífica y contaron con la presencia de representantes de distintas organizaciones locales (estudiantes universitarios, artistas, colectivas feministas y LGTBIQ+). Además, de un fuerte contingente policial.  Al cierre de la jornada, los manifestantes reafirmaron su compromiso de continuar vigilantes frente a las decisiones del Gobierno.